A 35 años de la fundación de C.E.C.A.F., la Cámara de Ascensores con más socios en el país

By 18 octubre, 2022Información General

ANIVERSARIOS

 

El Acta N° 1 de la Cámara Empresaria de Conservadores de Ascensores y  Afines se firmó hace 35 años, un día 18 del mes de septiembre de 1987. En el germen de la fundación anidaba la necesidad y el deseo de profesionalización de una docena de conservadores de ascensores de la ciudad de Buenos Aires. Hoy, con más de ciento diez miembros, la idea de la profesionalización sigue siendo el derrotero que los motiva en cada una de sus iniciativas y actividades.

 

Aquel 18 de septiembre de 1987 fueron los siguientes conservadores quienes firmaron el acta: César Rosé de Ascensores Antártida S.R.L.; Lucio Lepera de Maxwell Ascensores; Roberto Dellepiane de S.R. Dellepiane & Cía S.R.L.; Diego Atwell de Ascensores Atwell; Horacio Ingegnieri de Casa Ohms;  Juan C. Fabro de Multiascensores; Ramón Paz de Ascensores Paz; Enrique Pecorino de Ascensores Pese S.A.; Manuel Couceiro de Ascensores Couceiro; Luis Godoy de Ascen Car; Hugo Heis de Ascensores Heis; José Perassa de Ascensores Melián S.R.L.; Clemente Soto de Ascensores Terga S.R.L.; Pedro Velázquez de Ascensores Velázquez;  Juan Orsei de Juan C. Orsei; Miguel Vicente de Ascensores Mercurio; Hugo Bresciano de Decatri; Roberto Slavich de Ascensores Cima.

 

El Dr. Juan Redoni, actual abogado de la entidad, llegó a la Cámara invitado por Enrique Pecorino, para que redactara el Estatuto. En ese momento nació la Cámara y desde entonces es su abogado, conjuntamente con su hijo Martín.

 

A 35 años de esa firma el actual presidente de C.E.C.A.F., Guillermo López; el Dr. Juan Redoni, junto con Jorge Durán, Marcos Sterzovsky y Hugo Heis,  nos cuentan cómo continuó la historia.

 

Revista del Ascensor: – ¿Cuál fue el objetivo primordial que los unió en un primer momento?

 

Dr. Juan Redoni: – El fin principal fue luchar por una Ordenanza, por una Reglamentación, porque no había nada. Trabajaban en forma independiente   pero inorgánica, sin ninguna organización que los respaldara, como ahora sí lo hace la CECAF.

 

Hugo Heis: – El motivo que nos llevó a fundar CECAF fue consolidar al gremio, tratar que todos los colegas, adhirieran a alguna Cámara, con la finalidad de  lograr abonos justos por los servicios y evitar a los aventureros que competían deslealmente  con las empresas organizadas que tienen mayores costos porque cumplen con las cargas impositivas que los otros evitan. Logramos muchas cosas.

 

R. del A.- ¿Necesitaban tener una Cámara? ¿Para qué?

 

Guillermo López: – Según cuentan Horacio Ingegnieri y otros más, se habían reunido con el Gobierno para pedir una Ordenanza para reglamentar la actividad y les contestaron algo más o menos como “¿y Uds. quiénes son, a quienes representan?” En ese momento pensaron que tenían que formar una Cámara, salieron de esa reunión y empezaron a trabajar para formarla.

 

R. del A:- ¿Por qué decidieron formar una Cámara y no unirse a la existente, la CAA?

 

Marcos Sterzovsky: –: En esa Cámara había empresarios, fabricantes, instaladores como Guillemí, Electra, Universal, Otis. Era una cámara que se fundó en los años ‘40. Se necesitaba una cámara de conservadores natos, puros, muchos de los cuáles habían surgido por independizarse de esas empresas, o luego de la partida de muchas de ellas que se fueron del país o desaparecieron por distintos motivos.  Todos esos ex empleados que iniciaron su actividad empresarial fundaron C.E.C.A.F.

 

R. del A. -¿Cuántos eran en ese entonces? ¿Cuál fue el primer lugar físico dónde se reunían?

 

Dr. J. Redoni: – Eran muy pocos y no tenían un lugar físico propio. Yo no estuve en esas reuniones previas, pero me contaron que antes de firmar el Acta tuvieron dos encuentros. A mí me llamaron para redactar el Estatuto, y sigo hasta hoy.

 

Heis: – Hubo una primera reunión de muy pocos. Luego se hizo otra convocatoria en la calle Agrelo en la empresa Antártida de César Rosé y reunimos una cantidad de colegas importante como para luego mudarnos a la calle Azcuénaga donde se hicieron las primeras reuniones a las que luego no pude seguir concurriendo debido al accidente que sufrí, pero había mucho movimiento inicialmente.

 

Dr. J. Redoni: Donde empezó todo bien organizado fue en Azcuénaga, con el nacimiento de la Cámara y con la idea fundamental que era tener una Reglamentación.

 

También les preocupaba, como dijo Hugo Heis, la mala praxis y los abonos bajos que atentaban contra una buena competencia. Se trataban los temas igual que ahora pero con más fuerza, porque el sufrimiento era mayor. Hoy en día está más organizado todo.

 

R. del A.: – ¿Se han logrado esos cambios que se deseaban hacer hace 35 años?

 

Dr. Juan Redoni: – El gremio pero sobre todo la CECAF, es muy reconocida a todo nivel. Tan es así que la mayoría de los oficios judiciales que los jueces mandan, los mandan a CECAF, cuando hay un accidente; yo he contestado muchísimos oficios, a los que yo les doy forma con los aportes técnicos que brindan los miembros de la Cámara. El crecimiento fue gradual. Hoy tenemos 110 asociados y vamos por más.

 

Sterzovsky: – Lo importante es que es la Cámara más grande del país. No importa la cantidad de asociados sino que es la más grande y la más conocida.

 

La Cámara de Ascensores y Afines  agrupa principalmente a las empresas multinacionales, instaladores y los fabricantes. Las otras Asociaciones y Cámaras en el Interior tienen menos asociados porque el parque es más chico como Córdoba, Rosario, Mar del Plata, Mendoza, El Litoral.

 

Jorge Durán: – Las cámaras del interior fueron un poco hijas de la CECAF. La CECAF hizo una labor de docencia en las otras cámaras, hemos ido a visitar todas las cámaras del interior para  que trabajen conjuntamente y que dieran los pasos que dio CECAF.

 

R. del A.- ¿Cuáles son esos pasos?

 

Durán: – Que se unan, que trabajen con un criterio común, en el interior hay tanta competencia como acá.

 

 

R. del A.-: ¿Se ha logrado esa fidelización en el sentido de que la gente mantenga las buenas prácticas y el valor de los abonos?

 

López: – Últimamente hay un cierto respeto por los compañeros y por los objetivos que se han propuesto, por lo menos dentro de la Cámara. Si se produce algún conflicto de intereses la Comisión habla con los que tuvieron el conflicto, tratamos de explicarles cuál es la política y que no nos conviene “matarnos” entre nosotros. Con esa pelea no se beneficia nadie y se perjudica el servicio. Por eso tratamos de crear conciencia, y lo hacemos caso por caso, personalmente, como en esta reunión.

 

Dr. J. Redoni: – Tengamos también en cuenta que el germen del origen de F.A.C.A.R.A (Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores de la República Argentina) fue CECAF también. José Ignacio Ibarra y Oscar Palópoli, (Ex presidente de la Cámara de Mar del Plata y primer presidente de la F.A.C.A.R.A.) y también Nicolás Vrdoljak, fueron prácticamente los padres de lo que primero fue FARA y luego FACARA, que nació en 1999. José Ignacio Ibarra fue el gerente de CECAF durante casi 30 años, se jubiló trabajando en la Cámara.

 

Heis: La participación de Ibarra fue muy importante, lo acercó César Rosé cuando era presidente.

 

R. del A.-: El nacimiento de la Revista del Ascensor está íntimamente ligado a la existencia de la CECAF.

 

Dr. J. Redoni: – La relación comenzó cuando editaron algunos números de una publicación para CECAF que, después de largas charlas, se transformó en Revista del Ascensor, una revista independiente que siempre ha estado cerca.

 

R. del A.: – Revista del Ascensor nació muy cercana y amiga de los conservadores. Y lo sigue siendo.

 

López: – Hay que reconocer que antes, cuando los conservadores se encontraban en los negocios de los proveedores, que era el lugar natural donde eso sucedía, lugares como Tundis o El Mundo del Ascensor, nos mirábamos de reojo, con desconfianza. Ahora la gente se saluda, se junta, se va a tomar un café. La CECAF unió al gremio, eso es lo más importante que logró, y se fue dando todo junto al compás de la Ordenanza N° 49308 de 1996, de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, actualmente Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

.

Dr. J. Redoni: – Después de la puesta en vigencia de la Ordenanza N° 49308 se ordenó bastante el trabajo de los conservadores, aunque pasaron algunos años para ese ordenamiento.

 

López: – Desgraciadamente en este gremio todos los cambios se dan muy lentamente. Tardamos en aceptar ciertos cambios, por eso tardamos en ir cambiando. A nosotros nos cuesta reconocer que somos empresarios y cambiar. Cuando entendamos eso las cosas van a cambiar, pero tal vez eso lo hagan nuestros hijos.

 

Dr. J. Redoni: – Sintetizando, hasta ahora, en la CECAF  está el germen de la Ordenanza 49.308, de FACARA y de la colaboración mutua con REVISTA del ASCENSOR.

 

R. del A.-: Con respecto a la Ordenanza, ¿cómo se fue gestando su contenido?

 

Sterzovsky: – La Municipalidad, que todavía no era el Gobierno de la Ciudad, consultaba a una serie de conservadores y profesionales del ascensor entre los que había también ingenieros de distintos ámbitos laborales para interiorizarse del tema y elaborar dicha Ordenanza.

 

R. del A.- ¿Cuánto tiempo llevó su preparación?

 

Sterzovsky: – 5 o 6 años antes del ´96 ya estaban en tratativas con reuniones y conversaciones, había proyectos que se barajaban hasta que se publicó y después se reglamentó con el Decreto 578 la primera vez y con el Decreto 220 la segunda. La Ordenanza N° 49308 se sancionó en 1995 y el Decreto 578 se publicó en 1996.

 

En ese momento las empresas empezaron a ponerse en regla. La Ordenanza implicó un acondicionamiento de las empresas que debían tener un local, un seguro, constancias impositivas, un técnico cada 30 ascensores conservados, etc.; tener representantes técnicos, que antes no existían en la conservación, hubo que adaptarse. Por otra parte la entonces municipalidad comenzó a registrar la cantidad de ascensores que había en la ciudad ya que cada propietario debía gestionar el “Libro de Inspecciones” y las empresas debían entregar un listado de los ascensores que mantenían con las características técnicas.

 

R. del A.-: Han llegado a la televisión con el programa “Historias del Ascensor” que se difunde por el Canal Metro, señal 8 de Cablevisión, los sábados a las 14.30

 

López: – A los periodistas les resulta raro que exista un programa de televisión sobre ascensores y eso tiene que ver con la invisibilidad que tenía el ascensor hasta hace un tiempo. Para el usuario se trataba de una cabina que los subía y bajaba. No se sabía nada sobre su tecnología y la seguridad que implica esa maquinaria. Con Historias de Ascensor la Cámara pretende salir a la calle, al público en general, al usuario.

 

Heis:– El programa de televisión está muy bien, te da un lindo empuje. No es fácil hacerlo por los costos y tenés que tener invitados siempre. Pero muestra el avance que ha tenido la CECAF en estos años, como ha progresado.

 

R. del A.: El primer intento de popularizar y masivizar el conocimiento del ascensor y su correcta utilización fue la publicación entre 1999 y 2009 del Suplemento de Seguridad de Revista del Ascensor, que se distribuía en más de 40.000 edificios de Capital y G.B.A.

 

R. del A.: – Pasando al tema de las regulaciones gubernamentales, ¿Qué sucede que no pueden lograr que el Gobierno les otorgue las facilidades que le solicitan, como por ejemplo funcionar como una ambulancia ante situaciones de encierro de pasajeros?

 

Sterzovsky: – El Gobierno de la Ciudad tiene tantas áreas que siempre vas a tocar la puerta equivocada, siempre se trata de la puerta de al lado.

 

R. del A.: – Nosotros como periodistas notamos que hay poco acceso a la información y una actitud de prevención, cuando debería ser todo mucho más fluido. En los años ´90 y primeros años del nuevo siglo, cuando comenzó toda la movida, había un constante ida y vuelta informativo con las dependencias a cargo de los ascensores de la Municipalidad.

 

Dr. Juan Redoni: – Para terminar podríamos decir que desde el ‘87 para acá se ha hecho mucho, y queda mucho por hacer.

 

Se coincidió en que faltan algunas cosas: formación de técnicos, mayor profesionalización, decisión para clausurar un ascensor que requiere quedar fuera de servicio por temor a perder trabajos, respeto del valor de los abonos; pero también se coincidió en la importancia de las redes, en un avance profesional importante, y en que hemos pasado la pandemia y tenemos la salud, y eso hay que agradecerlo.

 

Actualmente la CECAF ha firmado un convenio de reciprocidad con el INTI, Instituto Nacional de Tecnología Industrial, para la capacitación de los técnicos de las empresas asociadas, a realizarse en las aulas del INTI, con la colaboración de los integrantes del laboratorio de ascensores.

 

Los cursantes se capacitarán en la instalación, regulación y control de los dispositivos de seguridad del ascensor, teniendo a la vista los dispositivos de verificación que utiliza el instituto.

 

Estas capacitaciones colocaran a las empresas asociadas por delante de otras que no están asociadas, ya que sus técnicos estarán mejor formados para sus tareas específicas.