LOS COMPONENTES COMO DEBEN SER
ING. SEBASTIAN SAGOT
En este capítulo nos abocaremos al sistema de seguridad del ascensor conocido como sistema o juego de paracaídas, el cual está íntimamente relacionado con el limitador de velocidad, conocido en la jerga como regulador de velocidad.
La finalidad que tiene la conjunción del limitador de velocidad con el paracaídas, es la de proporcionar un sistema mecánico que detenga la cabina o el contrapeso del ascensor en caso de que se produzca el evento de caída libre por rotura de los cables de suspensión, o por deslizamiento de los mismos por falta de adherencia con la garganta de la polea tractora.
La mala instalación, incompatibilidad o selección de uno de los dos sistemas o de ambos, acarrea incidentes o accidentes fatales para los usuarios del ascensor así como, en una segunda instancia, daños a la propia instalación del ascensor.
A continuación vamos a describir los dos tipos de paracaídas que se instalan en el parque de ascensores en Argentina: al primero se lo conoce como paracaídas de acción instantánea (paracaídas instantáneo) y al segundo como paracaídas de acción progresiva (paracaídas progresivos).
Paracaídas de acción instantánea
Si la cabina o el contrapeso exceden la velocidad de actuación mecánica del limitador de velocidad, se produce de manera inmediata la actuación del juego de paracaídas, el cual se acuñará a las guías a través de un sistema mecánico rígido tipo rodillo, lo que genera la aparición de una fuerza de frenado máxima de manera intempestiva o instantánea, produciendo desaceleraciones no controladas tanto en el contrapeso como en la cabina del ascensor, ver fotografía N°1.

Paracaídas instantáneo. Se observa la ausencia de un sistema elástico. Consta de un bloque macizo, con un rodillo de acero también macizo que se acuña a las guías al actuar mecánicamente el limitador de velocidad.
Paracaídas de acción progresiva
En este caso, si la cabina o el contrapeso exceden la velocidad de actuación mecánica del limitador de velocidad, se produce de manera inmediata la actuación del juego de paracaídas, el cual se acuñará a las guías a través de un sistema mecánico elástico, por medio de resortes, fuelle o empaquetadura de arandelas, lo que genera la aparición de una fuerza de frenado gradual sobre el sistema, llegando a su valor máximo en determinado tiempo, produciendo desaceleraciones controladas tanto en el contrapeso como en la cabina del ascensor, ver fotografía N°2.
La finalidad de ambos sistemas es la misma: detener la cabina o el contrapeso sobre sus guías si se supera una determinada velocidad umbral, prefijada en el regulador o limitador de velocidad.
Que exista más de un tipo de paracaídas, no es algo meramente constructivo, sino que depende de varios factores que vamos a desglosar a continuación:
Primer factor a considerar es la velocidad de funcionamiento o velocidad nominal del ascensor.
Este parámetro es tipificado por la Norma IRAM 3681-1:2019 en el punto 9.8.2 el cual expresa lo siguiente:
a) Paracaídas progresivos, se pueden utilizar para cualquier velocidad nominal o de funcionamiento del ascensor, tanto los instalados en la cabina del mismo como en el contrapeso, no hay restricción alguna.
b) Paracaídas instantáneos, están restringidos a un rango de velocidades nominales o de funcionamiento del ascensor. El rango es diferente si están montados en la cabina del ascensor o en el contrapeso.
Para paracaídas instantáneos instalados en la cabina del ascensor, solo pueden instalarse en ascensores cuya velocidad nominal o de funcionamiento sea menor o a lo sumo igual a 0,63 m/s o 37,8 m/min.
Para paracaídas instantáneos instalados en el contrapeso del ascensor, solo pueden instalarse en ascensores cuya velocidad nominal o de funcionamiento sea menor o a lo sumo igual a 1 m/s o 60 m/min.
Nota 1: el parque de ascensores instalado en la República Argentina en edificios que rondan los 5 a 13 pisos, posee ascensores cuya velocidad de funcionamiento o nominal mayoritariamente va de los 0,75 m/s ó 45 m/min a 1 m/s ó 60 m/min. Estos ascensores, en la mayoría de los casos, tienen instalados en su cabina paracaídas instantáneos. Por lo tanto no cumplen con las exigencias de la Norma IRAM 3681-1-2019, como también por la norma Europea UNE-EN 81-20-2020.
Este hecho implica que dichas instalaciones deben reconvertirse y reemplazar los paracaídas instantáneos por progresivos, ya que los paracaídas instantáneos montados en la cabina no pueden generar desaceleraciones medias controladas y comprendidas entre los 0.2 g a 1g, como exige la normativa vigente, siendo ( g ) la aceleración de la gravedad a nivel del mar.
La norma IRAM 3681-1-2019 procura en su espíritu, no solo que la cabina o el contrapeso se detengan sobre sus guías, sino que las desaceleraciones producidas por la actuación de dichos paracaídas no generen daños a las personas o cargas que se estén transportando.
Por lo tanto, si las desaceleraciones son controladas y no superan el rango establecido por la normativa vigente, evitamos los riesgos anteriormente expuestos, y se garantiza que, tanto la cabina como el contrapeso y sus guías, trabajen en el periodo elástico, (esto evita que dichos sistemas después de la actuación del juego de paracaídas queden con deformaciones permanentes) en el momento de actuar el juego de paracaídas.
Otro de los aspectos que condiciona el tipo de paracaídas que se puede utilizar en la cabina del ascensor, es el caso en que si dicha cabina utiliza más de un juego de paracaídas, en esta configuración todos los paracaídas deben ser del tipo progresivo, independientemente de la velocidad del ascensor.
El sistema de paracaídas es un sistema de seguridad del ascensor y, por lo mismo debe estar certificado.
Nota 2: a partir del año 2024 el gobierno Nacional le quitó al INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial), la potestad de ser el encargado de certificar todo componente de seguridad del ascensor construido fuera del país, a nivel nacional.
Todo sistema de seguridad no fabricado en el país, ya no debe ser certificado por el INTI, y es válido que entre al país con un certificado externo.
Este hecho, que no es menor, generó que el país perdiera la capacidad de controlar los productos que introducían los importadores de componentes de seguridad, perdiendo la trazabilidad de lo que se está importando, y no pudiendo garantizar en un 100% que los importadores ingresen al país componentes de seguridad que cumplan con todas las exigencias impuestas por la norma IRAM 3681-1-2019.
La certificación realizada por el INTI implicaba la verificación de la documentación técnica, el cumplimiento de los criterios de aceptación y la realización de los ensayos destructivos y no destructivos exigidos por la normativa vigente.
Los paracaídas además pueden diferir constructivamente según el sentido de actuación:
Paracaídas uni y bidireccionales
- paracaídas unidireccionales: solo actúan en sentido de descenso de la cabina y el contrapeso.
- Paracaídas bidireccionales: actúan en ambos sentidos de la cabina del ascensor, tanto en sentido ascendente como descendente.
Otro aspecto a tener en cuenta, es que la norma solo habilita accionar al juego de paracaídas por medios mecánicos; está expresamente prohibido el accionamiento por sistemas eléctricos o neumáticos.
El sistema mecánico mas utilizado es el del regulador o limitador de velocidad, el cual se acciona mecánicamente a través del cable del limitador.
El tema de la velocidad de actuación del juego de paracaídas la define el limitador de velocidad, y el rango de actuación está tipificado en el punto 9.9.1 de la norma IRAM 3681-1-2019. Este tema fue desarrollado en la primera nota de esta serie, en la que se trató el tema del limitador de velocidad.
Verificar el tipo de guiadores a instalar en la cabina y contrapeso del ascensor
Se debe tener en cuenta al momento de instalar o mantener el juego de paracaídas, que los guiadores sean del tipo que recomienda el fabricante de origen; este tema no es menor ya que no depende del conservador o instalador del ascensor decidir cuál es el adecuado, sino que lo especifica el fabricante del paracaídas. En la jerga profesional existen dos tipos de guiadores, de coliza y de rodillo. Este último es para guías secas y altas velocidades.
Otro de los aspectos a tener en cuenta es el contacto eléctrico de seguridad montado en el puente de paracaídas. El mismo debe cumplir con la norma IEC 60947-5-1, como también con los requisitos del capítulo 14.1.2.2 de la norma IRAM 3681-1-2019, el cual se detalla a continuación:
- Debe poseer un grado de protección de acuerdo a su tensión de aislamiento.
- Deben ser del tipo normal cerrado.
- Debe desacoplarse por medios mecánicos si se produce el evento de que se suelden los contactos de los mismos.
Este tema que parece menor es de suma importancia, ya que dicho contacto eléctrico de seguridad es el encargado de abrir el circuito eléctrico de seguridades y de desenergizar a la máquina tractora antes o al mismo tiempo que actúa el sistema de paracaídas. Por lo tanto, solo es admisible que dicho contacto, en caso de que haya que reemplazarlo, solo se reemplace con los exigidos por el fabricante de origen.
Colocando contactos eléctricos tipo micro switch que no cumplen con las exigencias mencionadas, que son las de generar modificaciones en el sistema mecánico de accionamiento, contactos que no tienen nada que ver con la fabricación original, se puede impedir que las seguridades funcionen en el momento indicado.
Por otro lado, los paracaídas certificados deben poseer chapa técnica (ver fotografía N°3) que informe las características siguientes:
- Nombre del fabricante
- Modelo del paracaídas
- Número de serie o fecha de fabricación
- Referencias mínimas como ser carga total (P+Q), velocidad máxima de actuación, espesor de la guía, estado de lubricación de la guía, tipo de lubricante, y construcción de la misma

Chapa técnica característica de un paracaídas progresivo. Se puede observar el fabricante, modelo del paracaídas, número de serie, certificado de tipo y sus características principales, carga única que se puede utilizar, tipo de lubricante, velocidad de funcionamiento, velocidad máxima de actuación y espesor de guía.
Es importante que el conservador entienda que adulterar algunas de estas condiciones de borde, implica cambiar las condición de frenado del juego del paracaídas.
Uno de los parámetros que menos se respeta en las instalaciones de ascensores es el estado de lubricación de las guías y el lubricante. Se ha verificado muchas veces que al no utilizar el lubricante exigido por el fabricante del paracaídas, se modifica el coeficiente de rozamiento, su fuerza de frenado y su desaceleración media.
Otro tema no menor es la de respetar en la instalación, la carga (P+Q) que informa la chapa técnica del paracaídas; esta es la única carga que puede tener la cabina con sus accesorios más su carga útil. Tocamos este tema debido a que muchos instaladores y conservadores piensan que dicho juego de paracaídas es válido para cualquier carga inferior o igual a la informada en chapa técnica.
Esto no es así, se ha visto en instalaciones de ascensores paracaídas progresivos cuya carga total (P+Q) en chapa técnica informa 2.000 kg, pero se encontraban montados en cabinas donde su carga (P+Q) total era de 1.300 kg. Esto último, es un grave error, ya que la carga donde el paracaídas va a generar desaceleraciones medias entre 0,2g y 1g, solo va a corresponder a la carga especificada en chapa técnica y nunca con cargas inferiores.
Siguiendo con el tema de las características técnicas del juego de paracaídas, es importante que el conservador tenga en su poder, para realizar un buen mantenimiento del sistema, la ficha o documentación técnica. La misma le proveerá de muchos aspectos para que dicho sistema actúe de manera correcta en el tiempo que está instalado.
En dicha ficha técnica existen parámetros que detallaremos a continuación:
- Rango de dureza que debe tener la guía, en el cual van accionar las zapatas de los paracaídas.
- La luz máxima y mínima permitida tanto frontal como lateral de los elementos frenantes del paracaídas con respecto a las guías.
- El torque y los tipos de tornillería de fijación de los bloques de paracaídas sobre el bastidor de la cabina y el contrapeso.
- El sistema de fijación del puente del paracaídas al cable del limitador de velocidad.
- El sincronismo entre el paracaídas conductor respecto al conducido.
- La cantidad de veces que puede actuar un juego de zapatas, antes de ser reemplazadas por un juego de zapatas nuevas.
- Las condiciones medio ambientales en el que pueden instalarse.
Todos estos puntos no los puede decidir el conservador de la instalación, sino que están fijados por el fabricante de origen.

En esta fotografía se muestra el plano de montaje de uno de los paracaídas con respecto a las guías, se puede observar la luz lateral y frontal del paracaídas con respecto a las guías.
De todo lo expuesto se llega a la misma conclusión que en los limitadores de velocidad: la correcta instalación y funcionamiento de un sistema de paracaídas se puede realizar con la información dada por el fabricante de origen. Si el conservador o el instalador no cuenta con ella, el sistema se puede tornar inseguro, no porque no sea apto, sino porque no se respetan las condiciones de borde fijadas por el fabricante.
Para entender la importancia de seguir estas indicaciones de fábrica daremos un ejemplo.
Si se va a reemplazar el sistema de paracaídas por uno nuevo, pero de distinto fabricante, se debe asegurar que la dureza de las guías, si estas no se van a reemplazar, esté en el rango que especifica el fabricante.
Además, el cambio del sistema de paracaídas o del limitador, debe implicar que el nuevo sistema sea compatible, es decir, si realizamos el cambio del limitador de velocidad debemos verificar que el mismo sea compatible con el juego de paracaídas instalado.
Si se trata de paracaídas progresivo, su sistema de frenado está regido por un sistema elástico para generar desaceleraciones controladas; este sistema elástico viene regulado de fábrica, y es único para cada carga total (P+Q) del ascensor, por lo tanto, para no cambiar las condiciones de borde, viene lacrado por medio de un pasador o marca de pintura.
Este lacrado sirve para indicarle a la empresa conservadora o al instalador, que dicho sistema solo puede ser intervenido por personal de la empresa que lo fabrica (ver fotografía N°5).

Se puede observar el sistema de lacrado, sobre el sistema elástico del paracaídas progresivo, esto se ve en la marca de pintura y el precinto metálico, para no adulterar el juego o paquete de arandelas.
Otro aspecto fundamental a tener en cuenta en el sistema de paracaídas, es que su funcionamiento debe ser verificado periódicamente. En el caso de los ascensores en el ámbito nacional, dichas pruebas están regidas por la norma IRAM 3683-2022, y su cumplimiento es obligatorio; el representante técnico de cada empresa conservadora debe registrar el resultado de los ensayos realizados, e informar que los mismos se realizaron bajo las pautas exigidas por la normativa mencionada. Esto genera certidumbre y homogeniza un criterio para todas las empresas conservadoras.
Además, si la instalación es nueva, la norma IRAM 3681-1-2019 en su anexo D da todas las pautas que se deben seguir para probar dichos componentes.
Conclusión
Para una buena gestión del paracaídas debemos considerar:
- Respetar todo el marco normativo que existe en el país consultando las normas IRAM
- Realizar a mediano plazo un reemplazo de todos los paracaídas instantáneos montados en la cabina de los ascensores por paracaídas progresivos, si la velocidad del ascensor es superior a 0.63 m/s, entendiendo que el paracaídas debe ser compatible con el limitador de velocidad o viceversa.
- Las empresas conservadoras en sus manuales técnicos deben consignar lo exigido por el fabricante de origen del paracaídas.
De esta forma empezaremos a transitar una era de mayor seguridad en lo que respecta al juego de paracaídas – limitador de velocidad, reduciendo así al mínimo el riesgo de incidentes y accidentes no deseados.

