SE EVALUA CREAR UN REGISTRO DE INSTALADORES
A cargo de la subgerencia desde marzo de 2024, la gestión de John Wallace se ha caracterizado, entre otras cosas, por una ágil y constante comunicación con todos los actores de la conservación de los medios de transporte.
En la entrevista que nos concedió gentilmente también estuvieron presentes María Belén Taccone, Directora General de Fiscalización y Control de Obras, y Roberto Lanz, Gerente Operativo de Fiscalización y Control de Mantenimiento Edilicio, que incluye entre otras áreas la de instalaciones de ascensores.
En cada afirmación y comentario que hace, John termina la frase acentuando el tema de la seguridad, para que no queden dudas de que esa es su mayor preocupación y ocupación desde que ocupa su cargo en la Subgerencia de Elevadores.
Wallace es Lic. en Seguridad e Higiene y técnico electromecánico y electrónico. Ingresó en la AGC –Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires- en 2016 por medio de un proceso de concurso. Se desempeño como inspector varios años y luego como supervisor de inspectores para luego estar a cargo de la Subgerencia Operativa, siempre en el área de elevadores.

De der. a izq.: Ing. Roberto Lanz; Lic. John Wallace; María Belén Taccone, Directora de Fiscalización y Control de Obras; Nora Kamiñetzky y Horacio Kamiñetzky de Revista del Ascensor.
Tanto Roberto Lanz, como los profesionales del sector que lo conocen y mantienen un trato frecuente con él, lo ponderan por su apertura, su espíritu colaborativo y muchos, por sus conocimientos en la materia.
Metódico y ordenado, no responde las preguntas sin antes explicar el porqué de cada cosa, delimitando todo el tiempo las responsabilidades que le caben a la Agencia, para que no haya confusiones.
Durante la entrevista le preguntamos por cosas que hacen al interés del conservador de ascensores y al nuestro propio, y si bien las respondió con solvencia, aclaró que le gustaría mucho poder resolver temas, pero no todos están dentro del área de su competencia ni de la propia Agencia.
Buenas noticias
Lo primero que nos comunicaron los anfitriones fue la eliminación, a partir de la mitad del año 2025, por parte del Jefe de Gobierno, de la obligatoriedad del pago de la tasa de la oblea de renovación anual de los ascensores que estaba a cargo de los consorcios. También en esa reducción de impuestos y tasas se eliminó el pago de la renovación del registro de permiso de conservador.
María Belén Taccone, aclaró que esa bonificación supone una facilidad para la gestión de los consorcios y conservadores, No obstante aclaró que “nosotros somos un agencia que controla la seguridad y por tanto nunca vamos a bajar el estándar exigido y vamos a propiciar la mejor calidad y por eso John está abocado a elevar el nivel de las empresas.
Contacto con todas las cámaras profesionales del ascensor
J.W. nos explica que en los dos últimos años se ha reunido con todos los actores que participan en la conservación de los elevadores. “En distintas oportunidades hemos intercambiado ideas con la C.D. de CECAF (Cámara de Empresarios Conservadores de Ascensores y sus Afines) con quienes tratamos diversos temas, uno de ellos es el tan ansiado permiso para el libre estacionamiento. Les explicamos todas la variables que intervienen para dar ese permiso y qué podemos hacer al respecto; nosotros no somos el actor indicado para emitir ese permiso, solo podemos sugerir a las autoridades pertinentes si se nos consulta.
También con la Directora y el Gerente nos hemos comunicado con todos los RT que están ejerciendo hoy a través de ARTRA (Asociación de Representantes Técnicos de la República Argentina) que nos invitaron a hablar con ellos, siempre en pos de los conceptos de la responsabilidad en la seguridad de los representantes técnicos. Se han realizado también seis reuniones en las aulas de la AGC con convocatoria abierta adonde asistieron más de la mitad de los representantes técnicos en ejercicio hoy día sumado a los que luego participaron en las reuniones de ARTRA. Con ellos mantuvimos charlas técnicas donde se repasaron ciertos conceptos y se aclararon temas que no estaban bien comprendidos: temas técnicos y recomendaciones para que el trabajo del RT sea efectivo y para que entiendan las implicaciones legales que tiene lo que se informa; afianzar y compartir conceptos técnicos y lograr que se trabaje de forma más eficiente; mejorar los informes haciéndolos más detallados y explicativos para estar protegidos en caso de un incidente o un siniestro. Dentro del reglamento técnico de conservación y mantenimiento, del artículo 5.1.5 del Código de Edificación, se describen las tareas mínimas mensuales y luego trimestrales y semestrales de acuerdo con el tipo de instalación y ahí figuran las tareas mínimas que se tienen que realizar; lo que se busca es generar conciencia para que se cumplan.
Hemos mantenido contacto con todas las cámaras con las cuales se pudo y con las que tuvieron el interés de acercarse como la CAA (Cámara de Ascensores y Afines) con quienes tratamos temas varios, siempre con el punto en común de la seguridad de los elevadores. Ellos han planteado algunas inquietudes que tienen relación con la instalación de equipos de alta tecnología y la normativa vigente. Lo que sucede hoy con los elevadores es que hay mucho progreso tecnológico y este último no siempre va de la mano de la normativa vigente para instalar un ascensor. Es interés del sector acompañar ese ritmo de actualización tecnológica con la adecuación de nuevas normativas. Nosotros los acompañamos con nuestra opinión técnica referida a ese tipo de tecnología y participamos dentro del mantenimiento proyectando si es necesario actualizar la normativa en lo que hace al mantenimiento, es la parte que nos toca a nosotros.
Revista del Ascensor: – ¿los inspectores de elevadores manejan los conocimientos técnicos indispensables para todas las instalaciones actuales de CABA?
John Wallace:– Están actualizados para inspeccionar las instalaciones que fiscalizan. La última actualización de los reglamentos técnicos de la parte de ascensores y montacargas es la versión 5 que tiene un tiempo. Se han hecho modificaciones pero los inspectores están totalmente capacitados para inspeccionarlos.
Instalaciones
R del A.:- ¿Se están habilitando los ascensores MRL (sin sala de máquinas)?
J.W.:- Está permitido instalarlos a partir de la modificación del Código de Edificación, donde están tipificados. Y se fiscalizan en su funcionamiento seguro como bajo requerimiento en lo vinculado a su registro de plano conforme a obra de instalación, o lo que sería coloquialmente la habilitación. Tienen que cumplir con los requisitos que indica la normativa y seguir el proceso como con cualquier elevador para tener su documentación en regla.
Roberto Lanz:- Existe la normativa y nosotros fiscalizamos. Los inspectores están al tanto de eso. Pero cuando encontramos irregularidades las observamos. Se presentan los planos en la DGROC, y luego se ejecuta la obra. Después para obtener el conforme se envía el plano a la DGFYCO. Nosotros acudimos con el plano a realizar la inspección, y si no coincide con el plano lo observamos y lo enviamos a la DGROC que, al ver las observaciones podrán o no otorgar la habilitación. Los MRL siguen el mismo circuito que cualquier otro ascensor tradicional. Pero si no se habilita no es porque haya alguna traba para hacerlo. Es tan solo porque la instalación no es correcta.
Muy importante
John Wallace nos da la primicia de que, ligado con ese tema de la instalación, la subgerencia y los instaladores están evaluando la creación del Registro de Empresas Instaladoras. La instalación, comenta, es previa a la conservación y a veces por los temas de crecimiento de la construcción el proceso se acelera y se producen fallas. Una instalación con fallas afecta al buen mantenimiento del ascensor a futuro. Las empresas que instalan, agrupadas en Cámaras, nos han planteado esa necesidad.
Como verán, comenta Wallace, es por todo esto que estamos tan conectados con todos, también con FACARA (Federación de Asociaciones y Cámaras de Ascensores de la República Argentina). Y hace dos meses hemos sido invitados a formar parte del Comité Permanente de Seguridad. Es un paso muy importante para la mejor comunicación de esos temas y para ser un actor plenamente activo en todo lo que sean las necesidades de seguridad del sector en lo que nos compete.
R del A.-: Muchas veces a lo largo del tiempo, se habló de que en las reuniones donde se discutía nueva legislación o reformas a la misma, los instaladores y conservadores quedaban afuera de la discusión y de todas las decisiones, incluso de las opiniones que, por su gran experiencia de campo, hubieran sido no solo útiles sino necesarias para legislar.
J.W.:- Primero hay que entender las funciones que cumplimos nosotros en las tareas que desarrollamos tanto desde la Dirección General como la Gerencia Operativa de Fiscalización y Control de Mantenimiento Edilicio y la Subgerencia Operativa de Elevadores. Nosotros trabajamos sobre el control de los elevadores en tanto su utilización y mantenimiento, valiéndonos del registro de las empresas, registro de elevadores y del poder de policía. Pero en cuanto a normativa técnica no somos nosotros los que la decidimos ni elaboramos. Nosotros escuchamos a todos los actores y cuando nos convocan para emitir una opinión técnica la damos en pos de la seguridad y entendiendo lo que sucede con la tecnología.
R del A.: – ¿Quiénes preparan los proyectos sobre ascensores para enviarlos después a la Legislatura?
R.L.: – Los proyectos están a cargo del Poder Ejecutivo de la Ciudad, la Secretaría de Gestión y Desarrollo Urbano y los legisladores porteños y la Agencia Gubernamental de Control en lo que refiere a la conservación. Todo se hace en base a reglamentos técnicos de obras y de instalaciones. En el momento en que hay que crear un nuevo reglamento o modificar uno existente nos consultan, y en ese momento opinamos con la información que llega de la calle, y las solicitudes del sector. No tenemos la firma, opinamos.
Inspecciones
R del A: – ¿Cómo funciona la inspección cuando se trata de ascensores extranjeros que no han sido certificados en Argentina y cuya norma de fabricación Uds. ignoran?
J.W.: – Los ascensores que están en la ciudad tienen que cumplir con la normativa vigente que está en el Código de Edificación y sus reglamentos técnicos. Los reglamentos técnicos y el Código citan para alguna cuestión particular para una norma nacional o su equivalente internacional o una recomendación en lo que hace a la instalación eléctrica de los elevadores. Eso está todo incorporado en el Código. Cuando se hace una instalación de un ascensor, lo que dice el código es que sus componentes deben tener la homologación pertinente. Hay un organismo que se encarga de hacer las homologaciones de los equipos, y cuando se hace un registro de plano se deben indicar que esas partes están homologadas. Nosotros intervenimos después de ese proceso cuando es requerido para la verificación in situ del plano y la comprobación de la seguridad. El plano en si consta de una memoria técnica. El inspector tiene que verificar in situ que una instalación cumpla con esa memoria técnica y que esté emplazada de acuerdo con el plano y que cumple con la normativa vigente del Gobierno de la Ciudad. Pero no es DGFYCO quien tiene la competencia en el control ni el ingreso de equipos ni la homologación. Si un ascensor fabricado en el exterior presenta una tecnología que no está aceptada por el Código de la Ciudad no se podrá instalar.
La Subgerencia Operativa no tiene competencia para realizar peritajes ni expresarse, las inspecciones son verificaciones de los dispositivos de seguridad a través de las empresas conservadoras, tampoco opera el inspector la instalación, sino que indica qué prueba quiere observar para conocer en qué estado está la instalación. Nosotros hemos participado por requerimiento judicial presenciando una pericia, como observadores y han asistido diferentes profesionales y empresas convocadas por la justicia.
R del A: – ¿Cómo está la estadística de siniestros?
Las empresas con los años han profesionalizado mucho su trabajo, y eso tiene que ver con tomar conciencia de la importancia de estar agrupados para trabajar y tener un conocimiento amplio de la normativa y los procedimientos. El Comité Permanente de Seguridad que está muy activo, y también hoy las empresas y los representantes técnicos, han entendido que hacer un buen trabajo profesional tal vez en el momento les puede generar un gasto mayor de recursos, pero un siniestro es una situación que tienen que evitar a base de un buen trabajo. Nosotros hacemos nuestro trabajo, pero las empresas son las que deben hacer su trabajo de prevención. En los últimos años los reportes de siniestros son menos, aunque no llevamos las estadísticas.
R del A.: – ¿Cómo lograr tener un piso para las tarifas de los abonos de mantenimiento que aseguren el cumplimiento de las seguridades del ascensor?
J.W: – Coincidimos en ese afán de profesionalizar las empresas en pos de la seguridad, y estamos siempre en contacto con las cámaras para tener una comunicación fluida; no obstante, en lo que hace a la gestión comercial, no tenemos intervención, eso no es una facultad de esta Agencia, el lugar es la Legislatura. Estamos al tanto de lo que cobran las diferentes empresas y los R.T. y me gustaría que todos cobraran más, ganaran más y eso redundara en mejor servicio; ese es mi deseo. Hay empresas que tienen abonos muy bajos, pero nosotros controlamos a todas las empresas de la misma forma, y si esa empresa que cobra poco no cumple tendrá su acta que se traduce en una multa; pero no evaluamos el cumplimiento de las empresas según lo que cobran, porque es algo que no conocemos al momento de inspeccionar, no lo hacemos con ningún prejuicio.
Promediando la entrevista, John Wallace volvió a aclarar una vez más que en las cuestiones tecnológicas la subgerencia aporta su opinión en base a la información que le llega de la calle, “pero no somos, -insistió- quienes dictamos las normativas; sí estamos dispuestos a brindar nuestra opinión”.
Evidentemente el parque de elevadores de Buenos Aires, tiene una considerable antigüedad, en parte producto de la antigüedad de la existencia de un parque de ascensores que tiene una historia muy larga en nuestro país, donde los ascensores se hicieron moneda corriente desde comienzos del siglo XX, algo propio de Argentina, no tanto del resto de Latinoamérica.
“La actualización de las instalaciones con sus adecuaciones empezó hace unos tres años y tiene que ver con la distancia entre puertas de rellano y cabina, el cerramiento de los pasadizos, con el final de las puertas tijera de cabina y piso. Desde el 2003, ya era obligatorio que los ascensores nuevos tuvieran puertas automáticas. Siempre se pueden seguir haciendo adecuaciones, y nosotros podemos dar nuestra opinión, pero no somos quienes decidimos los cambios”.


